La contramarcha no es consumismo, es conciencia

Vivimos en la sociedad de la información donde lo novedoso se hace viral o provoca indiferencia, ahora están de moda las startup, empresas que se crean dando solución a una necesidad en concreto, por ejemplo, uber, airbnb, glovo, etc. Otras personas se vuelven locas con la tecnología, el último móvil, la última consola, la última aspiradora, etc. Son cosas que nos hacen la vida más fácil y por la que en muchas ocasiones no nos importa pagar para conseguirlas…

 

El mundo de la puericultura sin embargo es más tradicional, cuando una pareja va a ser padres comienzan a planificar cómo será su mundo cuando nazca su hijo, compran la cuna, el carro, el capazo, la ropa, biberones, etc., en este caso tampoco se escatima en gastos, lo más bonito y lo mejor para el bebé que va a venir, dentro de las posibilidades económicas de cada familia, claro está.

Con los S.R.I. es diferente, está el que puede permitirse una silla cara o de calidad y está el que aún pudiendo permitírselo se compra una silla barata en una gran superficie con la excusa de que está homologada, están los que la compran estas últimas por que su presupuesto es pequeño o la heredan de familiares y/o amigos. Por último están esos «bichorraros» que leen, preguntan y se dan cuenta de que ir a contramarcha es la forma más segura de viajar con su bebé.

Esto no es cuestión de que una persona tenga más o menos estudios, educación o en algunos casos posibilidades económicas, es cuestión de cambiar tu forma de pensar, de comprender y de concienciarse de que la forma más segura de llevar a tu hijo en el coche es en una silla a contramarcha. Todos los padres valoran la vida de su hijo por igual, de eso no hay duda, pero todos no le dan la misma importancia a los peligros a los que inconscientemente o por nuestra «cabezonería» los exponemos.

Muchas personas cuando ven una silla a contramarcha se extrañan y piensan que es un invento moderno, aparatoso, incómodo para ellos o su hijo, poco práctico y caro, pero pocos se paran a pensar porqué son más seguras, y aún explicándoselo, la suya es mejor porque giran para sacar el niño del coche, porque el diseño es bonito y muy fácil de lavar, porque les costó muy cara y no van a hacer doble gasto o para el uso que le dan al coche, les vale con una barata…

Lesiones internas en extremidades, cabeza, abdomen, pecho, decapitación interna y en último caso fallecimiento, es duro decirlo, pero es mucho peor vivirlo, algunos de los que se dedican a hacer charlas y concienciación de sillas a contramarcha lo han visto en primera persona.

Las sillas a contramarcha se vienen usando en Suecia desde hace más de 50 años, no son una moda, ni un capricho, ni un invento raro, llevan mucha investigación, tecnología y experiencia detrás, al igual que los cinturones de seguridad o los airbags, son un invento que salva vidas.